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lunes, 21 de mayo de 2012

[FanFic] Mean (YunJae) - Cap 1

Hola les traigo un nuevo Fic, les pongo la reseña luego, espero les guste, este primer capitulo no dice mucho, pero bueno. iba actualizar otro fic, pero no pude quitarme este de la cabeza xD jajaj
Aprobechare para anunciar mi ausencia, pues me quedan 3 semanas de escuela. si SOLO 3!! y termino la carrera y estare por demas ocupada ... si puedo traer una continuación de otro fic, lo hare!

Sin mas los dejo con el fic.

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MEAN



Capitulo I -La cara que vez


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Tengo un recuerdo vivido de mi infancia del cual jamás me he podido olvidar…
Es una imagen tan abrumadora e irreal pero que por más veces que me he intentado convencer de que no pudo ser cierto, en mi interior algo me dice que si lo fue… era tan real como la vida, pero tan ilógico como el país de las maravillas.

No sé cómo, pero entre en esa casa abandonada que tanto mi madre me prohibía ir y yo tanta curiosidad tenia por entrar. Recorrí la estructura de la casa en ruinas, había mucha madera tirada por todos lados, trozos de techo y de escombros hacían que la alfombra roída del suelo no se notara, pero yo la vi, de color vino como la mayoría de los accesorios y cortinas del lugar. Era lúgubre de por si por lo viejo, pero los colores me decían que aun en sus mejores tiempos aquel lugar siempre tuvo este aire sombrío.

Sin poder evitarlo subí las escaleras en mal estado que la casa aun mantenía más o menos en pie, luego doble en el pasillo donde me encontré con tres  puertas. El sonido de mis pasos haciendo eco no me asusto, si no que me guió a escoger la puerta derecha de mis opciones. Recuerdo perfectamente los sonidos que hacia la casa mientras iba caminando por ella, mis pasos, el eco, los crujidos de la madera y uno que otro rechinido, pero al girar la perilla, todo desapareció; el ultimo sonido que escuché fue el “click” de la puerta cuando por fin la abrí, lentamente deje a la vista lo que el marcó tenia para mí. Me adentre en el cuarto sin ningún sonido percatándome de que era el baño. Amplio, claro de colores y oscuro de ambiente. En el centro estaba una cortina trasparente que cubría la bañera, me dio curiosidad y me adentre mas acercándome a esta. Luego gotas como cayendo de un grifo me hicieron notar aquella ausencia de ruido que hubo al entrar, sin embargo no me asuste y continúe con mi labor de llegar a la cortina, y entre más me acercaba el sonido del agua se iba haciendo más intenso. Al tocar la cortina empecé a escuchar una suave vocecilla que tarareaba una canción; me detuve porque aquella tonada se me hizo tan familiar y trate de recordar de donde la conocía, pero no logre.

Corrí la cortina encontrándome con una escena bastante fantástica. Dentro de la bañera había un niño que parecía jugar con el agua a su alrededor. Me quede embelesado no solo por la apariencia de éste, si no por el líquido con el que se divertía; el niño no podía ser más grande que yo, tenía la piel preocupantemente blanca, los ojos negros azabache al igual que su cabello y su boca coloreada de un tono rosa que me hacia recordar a una rosa muerta, con ellos tarareaba su canción mientras meneaba su cabeza hacia los lados, dejando que el agua de sus manos cayera de éstas y se perdiera en el techo. El agua era otra cosa, era tan cristalina como un espejo, pero tan espesa que no se podía ver a través de ella y caía en gotas en posición vertical hacia arriba, como si la gravedad en aquel cuarto no existiera, simplemente se elevaban hasta desaparecer en el techo.

Estuve viéndolo por unos minutos hasta que se percató de mi presencia y volteo a mirarme. Le dije algo que no recuerdo que es porque para estas alturas ya había dejado de percibir los sonidos nuevamente. A mí alrededor las gotas de agua seguían subiendo y yo ni cuenta me había dado de cuando había llegado a ponerme en medio de toda esa agua sin sentirme mojado. El niño me sonrió y comenzó a cantar nuevamente abriendo mis oídos. Percibí de nuevo las gotas que caían sobre el techo. El niño estiro una mano hacia mí, invitándome a pasar con él a su baño, y aunque en este momento me parece algo inapropiado, en aquella tarde fue lo más correcto que me pareció hacer, así que la tome. El sonrió y el líquido que hasta hacia momento flotaba me empapó por completo haciéndome cerrar los ojos y perder por siempre la imagen de aquel niño…

Lo siguiente que recuerdo es haber aparecido en la entrada principal de la casa, mi mamá gritándome furiosa por estar totalmente mojado de los pies a la cabeza y por haberme acercado al lugar que antes me prohibió. Aunque le dije lo que había vivido dentro de la casa como explicación a mi “travesura”, ella nunca me creyó, pero desde ese entonces he tenido problemas con mis oídos, a veces pierdo mi audición como en aquel cuarto y aunque he ido con los especialistas más reconocidos, no han podido explicar mi sordera intermitente.

Con el tiempo aprendí que esa experiencia extraña no era algo muy bueno que contar; tuve visitas al psicólogo y psiquiatra recurrentemente porque yo me aferraba a que todo había sido cierto e incluso mis padres me llevaron con un cura para que me “purificara” y no ver esas  extrañas “alucinaciones” como decían mis padres y doctores. La edad y los especialistas me hicieron cambiar mi parecer y me convencí de que había sido un sueño nada más o una alucinación causada por mis problemas de audición.  Y aun sin embargo, las sensaciones, los silencios, los ruidos y aquel niño con el agua ascendente nunca los he podido olvidar…

-¿Yunho, que estás haciendo?- escuche a mis espaldas la voz de la mujer con la cual estaba saliendo.

- ¿he?- respondí un poco desubicado, pues me había quedado viendo aquel añillo con esa piedra que me devolvió al pasado, a la noche en la que vi a ese niño en ese baño, pues la piedra era como las perlas de agua que subían y se perdían en el techo, tan cristalina y espesa que parecía un espejo liquido. Escuche como su risilla me devolvía a la realidad- solo estaba viendo esta piedra, es… rara- le dije mostrándole la dirección con mi dedo para que viera el mismo anillo.

- oh es verdad, pero es muy bonita…- me dijo acechándose más para apreciarla, en eso la vendedora se acercó a nosotros.

- oh, esa es una buena elección, es un cuarzo cristalino, en un anillo de oro- dijo la mujer sacándolo de escaparate para que mi novia lo viera.

- ¿es un cuarzo? No parece uno- agregó ella ya con el anillo en la mano, fascinada y virándolo por todos los ángulos.

-el diseñador le agregó un espejo al fondo de la pieza para que tomara esa ilusión óptica- dijo simplemente la empleada.

- es muy bonito, pero buscamos algo para tu madre Yunho y creo que esto no es apropiado, es mas como para mi…- dijo cerrándome el ojo sin duda diciéndome una indirecta. Yo le sonreí, pues en mis planes, muy pronto esperaba proponerle matrimonio.

-está bien, continuemos viendo- le respondí, pues después de eso tenía que volver a trabajar lo más pronto posible, había salido de almuerzo, pero como es el cumpleaños de mi madre, ella quería comprarle algo y me pidió que la acompañara. Go Ah Ra y yo llevábamos siendo pareja desde hacía dos años ya y la relación con mis padres siempre fue buena, ella se encariño tanto con mi madre que sin falta en su cumpleaños, aniversario y navidad siempre busca primero sus regalos antes que el mío, algo que me hacía reír. Siempre he pensado que es porque ella nunca tuvo una relación buena con su madre, y debido a que mi hermana se fue al extranjero, mi madre vio en ella a una hija y viceversa, Ah Ra vio como propia a mi madre.

Después de unas tiendas más ella por fin se decidió por un artículo de joyería y decidimos que debíamos comer algo antes de que tuviera que regresar. Platicamos de los planes que teníamos para esta noche con mis padres y ella pareció emocionada hasta que de pronto algo interrumpió su fluida conversación.

- Yunhoah…- me llamó, yo le respondí con un “mhn” debido a que en esos instantes me encontraba con la boca llena de mi comida- ¿… no es el hijo de tu jefe?- preguntó señalándome la entrada. Volteé y efectivamente era él. Me asusté un poco y derrame algo de comida sobre mi traje, ya que estas no eran horas de estar fuera de oficina, y el solo escuchar la palabra “jefe” me alarmó. Pero luego me tranquilice al verlo, porque,  conociéndolo, seguramente no habría ningún problema.

- oh sí, es él…- le dije tratando que quitarme la mancha.

- ¿no tendrás problemas Yunho?- me dijo mientras veía como él se sentaba a solo unas mesas de nosotros. Yo negué con la cabeza.

- no te preocupes, Jaejoong es un novato como nosotros, él entendió bien que a veces nos damos una escapadas- le dije aun sin lograr que la mancha se saliera de mi camisa blanca- es más, lo saludare- me tapé con la corbata el lugar donde aun se notaba la suciedad y me acerqué hacia su mesa.

-Yunhoah…- me dijo sonriente y con algo de sorpresa por verme ahí- ¿escapando del trabajo?- me sonreí culpable.

-solo un poco, vine con mi novia a comprar el regalo de cumpleaños de mi madre- me encontraba parado a su lado, por lo que él dejó su asiento para ponerse a mi altura.

- ya veo- me dijo y la buscó con la mirada, cuando la encontró le hizo una reverencia como saludo y Ara hizo lo mismo- estabas almorzando supongo, será mejor que regreses- me dijo apuntando el hecho de que mi mancha estaba a la vista, me sentí un poco avergonzado y asentí, pero antes de que me retirara el tomó su servilleta de tela, la humedeció con algo de agua que había en su copa y la paso por sobre mi camisa, quitando los rastros de comida que había en ella- listo…

-muchas gracias- dije sorprendido, pues yo no lo había conseguido después de varios intentos. Colocó esa hermosa sonrisa que suele poner siempre y con una reverencia me despedí de él regresando a mi mesa con mi novia.

- ahhh- suspiro- el hijo de tu jefe es tan sexy…- dijo Ara viéndolo de lejos.

-sexy es una palabra….- me quedé mirándolo… es una palabra muy acertada para describirlo, pero creo que si hablamos en términos exactos, “hermoso” es el perfecto adjetivo para dirigirse a él. Desde que Jaejoong entra en algún sitio, las miradas no se pueden apartar de él, y no es para menos, la primera vez que lo conocí hasta me ruborice con solo tomarle la mano; su piel es blanca y hermosa como si fuera la de una muñeca de porcelana, su cabello corto y castaño hace resaltar su masculinidad y su belleza femenina al mismo tiempo, creo que es como un ser etéreo y andrógeno fuera del alcance de todos, y eso no es todo, su cuerpo, pues es el cuerpo que uno sueña con tener cuando va al gimnasio…

- correctamente utilizada- me dijo mi novia riendo-.. . No me malentiendas amor, pero si tuviera que engañarte seria con él- me dijo a lo que yo hice un puchero mientras ella alzaba las cejas divertida.

-¿así?...- dije retándola- pues si yo te engañara con un hombre, sería con él- le dije, pero ella se echo a reír mucho más fuerte.

-¿entonces porque mejor no vamos y le proponemos un trió?- me puse pensativo y asentí.

- es una excelente idea- le respondí pareciendo entusiasmado. Después de eso ambos nos reímos y continuamos con nuestra conversación.

Terminado el almuerzo me regrese a mi trabajo donde Yoochun, mi mejor amigo, cubría mi ausencia el tiempo extra que me fui de bufe. Al llegar le traje el almuerzo que le había prometido y me dispuse a revisar los casos que teníamos pata el mes. Acabado de egresar, ambos tuvimos la buena suerte de que nos contrataran en el bufete de abogados de la familia Kim, era el más famoso y prestigioso lugar donde cualquier abogado podría trabajar, no solo por el salario, si no porque los Kim no solo atendían familias acaudaladas, sino que también estaba abierta a cualquiera que estuviera necesitando ayuda. Eso era lo que más me gustaba del lugar…

- ¿compraron el regalo?- me preguntó mi amigo una vez termino su comida, pues el al igual que yo, conocía muy bien lo indecisa que podía ser Go Ah Ra a veces.

- sí, por suerte- le dije riéndome en el proceso-  ¿iras a la cena?- el me asintió, pues era como un hermano mas. La parece la familiar Jung siempre recibiría a todos mis amigos como familia suya.

- sabes que no me lo perdería por nada…- le pase los papeles del caso, cuando de pronto escuchamos un sonido fuerte detrás de la puerta que nos alerto y corrimos de inmediato a ver que era. Al abrir nos encontramos con la escena de un hombre que tenia atrapado a Jaejoong entre sus brazos mientras le apuntaba con un arma en la cabeza, el señor Kim, dueño del bufete estaba parado enfrentando la escena.

- por tu cumpa estuve pudriéndome en la cárcel todo estos años…- decía lo que al parecer era la razón por la que Jaejoong estaba amenazado, muchos empleados veíamos la escena aterrados- y ahora te voy a quitar algo muy preciado…- dijo enterrando mas el arma en los cabellos castaños de Jaejoong quien como su padre mantenía esa expresión neutral que portaban cada vez que estaban en la corte.

- lo único que lograras con esto es regresar tras las rejas…- respondió el señor Kim sin inmutarse, yo estaba sorprendido, cualquiera en su lugar estaría terrado y rogando por la vida de su hijo. El tipo se enojó al no ver la expresión que esperaba en la cara del señor Kim y apretó la garganta de su rehén, quien hizo una mueca de disgusto.

- eso no importa, solo quiero verte sufrir…- dijo arrodillando a Jaejoong  frente a él, dándole la cara a su padre- vas a ver su última expresión…- dijo, entonces algo me impulso; aproveche que estaba muy concentrado viendo a mi jefe y a que nos encontrábamos a su lado derecho y lo suficientemente cerca para no poder reaccionar bien ante mi ataque y lo tacleé. Su arma salió volando por los aires mientras que yo quedaba sobre él en el piso. Ni bien había reaccionado cuando ya varios agentes de seguridad empezaron a sujetarlo y me levante.

-Yunhoahh- dijo Jaejoong acercándose a mi- eso fue muy peligroso ¿te encuentras bien?- me dijo con preocupación examinando mi rostro y mi cuerpo para ver si estaba herido.

-eso te debería preguntar yo…- le conteste. En eso Yoochun se acercó a donde estábamos también preocupado.

- ¿Yunho, estas bien?- yo le asentí.

- si, no te preocupes- respondí.

- ¡eso fue muy estúpido!- me regaño- muy valiente, pero muy estúpido- Jaejoong le asintió con la cabeza aprobando las palabras antes dichas.

- lo sé, pero es que no lo pensé…- les dije sonriendo y rascando mi nuca a la vez.

- muchacho…- se acercó el señor Kim- gracias, te debo mucho…- con las últimas palabras tomó el hombro de Jaejoong en un gesto de seguridad.

- no fue nada…- le dije a lo que todos los presentes empezaron a vitorearme y apenas me di cuenta que el delincuente y el arma ya habían sido retirados y ni cuenta me di, es por eso que todos ya estaba muy tranquilos.

- ¿Qué no fue nada?- preguntó Jaejoong incrédulo de mis palabras, pero es que la verdad fui tan impulsivo que no me di cuenta ni siquiera el peligro- Yunhoah me salvaste la vida. Gracias- y de nuevo puso esa sonrisa que hacía a todos suspirar, me sonroje sin poder evitarlo.

- no fue nada, fue el agradecimiento por haberme limpiado la camisa esta tarde- le dije como respuesta, Yoochun no entendió pero Jaejoong si y simplemente se rió con esa sonrisa fresca de siempre.

- si por favores tan pequeños haces cosas como esas, entonces creo que te los hare más seguido…- me dijo guiñándome un ojos mientras se retiraba lejos, donde las personas empezaron a rodearlo y a llenarlo de preguntas, sobre si estaba bien y como había sucedido todo. Me quedé observándolo un poco más de lo debido porque Yoochun carraspeo para llamar mi atención.

- oye no hagas esas cosas porque voy a empezar a creer que vas a engañar a Ah Ra con él- me dijo en broma mientras ingresábamos de nuevo a nuestro cubículo.

- yo no la engañaría y lo sabes…- le dije negándome- además ya estuvimos de acurdo en pedirle un trió- le solté la broma recordando lo de esta tarde. El pareció sorprendido hasta que me reí, entonces comenzó a reír conmigo…

El resto de la tarde fue normal, ambos nos fuimos más temprano de lo debido porque el jefe permitió que el “héroe” que salvo a su hijos se fuera con su familia más temprano, y con solo la mención del cumpleaños de mi madre y la reunión, fue suficiente para obtener la salida de Yoochun también y además más tarde, ya en la fiesta,  nos envió un regalo para mi madre en agradecimiento.

Así era mi vida ahora y a pesar de que cosas muy extrañas hayan sucedido antes, ahora estoy bien... así es la realidad, lo que sucede todos los días...


continuara...






miércoles, 9 de mayo de 2012

FanFic Lo malo de Yunho (YunJae) - Cap 3


Capitulo 3    Lo malo del mundo




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Es la primera vez que no se qué hacer o decir, y que temo  poder estropear algo. Siempre me jacte de mi sinceridad y de ser directo, y siempre lo fui, incluso con Yunho, sin temor de ser herido porque sabía de cierto modo que es lo que pasaría. Yunho no me diría que sí, pero tampoco sería cruel conmigo. Pero ahora después de no escuchar un sí, pero tampoco escuchar un no, siento que tiemblo; no esperaba ser correspondido cuando lo besé…

-No lo sé…

Cuando escuché esas palabras empecé a sentir los efectos de mi amor mucho más fuertes en mí, mi corazón se sacudió como nunca, mi piel se erizo y mis ojos no se pudieron despegar de los suyos. Ya no podía soportarlo, si por lo menos no lo tocaba creía que iba a morir de amor ahí mismo. No sé cómo, y ni siquiera sabía si era posible, pero así lo sentía, simplemente moriría sin más oprimido por mis propios sentimientos.
Ilusamente pensé que un abrazo sería suficiente y pase los brazos por su cuello, pero Yunho no se movió quede cerca de sus labios… solo sería una vez… lo hice lentamente, esperando que tal vez se apartara si no lo deseaba o que me detuviera antes de llegar a su labios. Pero no lo hizo…

Y ahí estaba pegado a sus labios, cerré los ojos para evitar entorpecer mi tacto, quería grabarme esa sensación para siempre. Sentí que mi estomago se llenaba de mariposas revoloteantes y extrañas, dios sabe que nunca con nadie con quien estuviese antes tuve una sensación similar; luego sus manos me ciñeron a su cuerpo y me apretó un poco mas… no, yo pensaba que mi corazón no podía ir más rápido, pero si pudo…  y seguido de mi latido sentí el suyo a través de mi propio pecho… era sublime…

-joongie…

Escuche que dijo contra mis labios y tembló… yo sentía que me perdía en el cuerpo de Yunho… no supe si era él o yo quien después estaba temblando o si éramos los dos…

Y pasó… me atrapó el labio superior con los suyos correspondiendo mi roce… seguí su ritmo, era muy lento y profundo, como si solo se dejara llevar y aunque no fue un beso lascivo ni lujurioso me sentí desfallecer, tan intimo como nunca antes, estuve tan vulnerable y maleable en sus brazos que sin querer me deje caer en ellos y Yunho no pareció notarlo.

La magia se rompió con el sonido de la puerta que atravesó nuestros oídos e interrumpió e latir de nuestros corazones, nos separamos y en silencio observamos todo lo que Yoochun nos tenía que decir. Con dificultad capté lo que me dijo y por ende respondí lo primero que se me vino a la cabeza, se que sonreía porque aun no podía creer que fuera cierto todo, tenía miedo de voltear, pero la mirada insistente de Yunho podía sentirla. Me hormiguearon los labios recordando la sensación y no pude evitar un sonrojo…

Me ofreció ayudarme en la cocina y aun con mi mejillas ardiendo le negué con la cabeza y mejor lo mande a que llamara a Changmin… quería un tiempo a solas para calmar mi corazón…


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Badum badum badum badum…

Aun no puedo hacer que se calme el intenso latido de mi corazón después de haber besado a Yunho, incluso ya terminamos de cenar y es como si nada hubiera pasado, los cinco nos reímos mientras vemos una película en mi sala, pero cada vez que Yunho me mira no puedo evitar sonrojarme como cuando descubrí que lo amaba… debo hablar con Yoochun, necesito que me aconseje o moriré de un paro cardiaco la próxima vez que Yunho me vuelva a mirar con esa sonrisa de complicidad. Voltee a todos lados buscando una excusa y la encontré, la mesa aun estaba llena de platos de comida así que jale a Yoochun conmigo y dije.

-vamos, ayúdame a llevarme eso a la cocina-se sorprendió por mis palabras e hizo un puchero.

- ¿porque yo? Dile a Changmin, él es el agregado en esta reunión- le dijo y éste le sacó la lengua.

- nop, prácticamente tu organizaste esta reunión así que me vas  ayudar- bufó molesto mientras hacía berrinche, pero yo lo arrastré conmigo y mientras los otros se reían y volvían a concentrarse en la tele lo jale hacia la cocina sin importar los pocos trastes que cargaba.

- ¿qué pasa Jae, porque me jalas?- dijo extrañadlo de mi comportamiento pero sabiendo que algo pasaba por mi cabecita.

- es que no puedo soportarlo Yoochun, siento que si Yunho me vuelve a mirar voy a estallar- dije sin acordarme que mi amigo era un pervertido de lo peor y esas palabras solo lo orillarían a otros tipos de pensamientos y de “explosiones”.

- es por eso que te dije que fuéramos al club, de seguro ya tendrías a alguien que te hiciera “explotar” para estas horas…- no pude evitar golpearle la cabeza por lo que el expreso un claro y fuerte “auch” a lo que yo le hice la señal de que se callara- ¿Por qué me pegaste? Si lo que dije es cierto- rodé los ojos y decidí mejor ser directo con lo que tenía que decir….

-Yunho y yo nos besamos….- primero abrió los ojos muy grandes justo como en los dibujos animados, poniendo aquella expresión en su cara que todos llamábamos la “chun face”, de verdad era graciosa, cinco segundos después logró procesar bien la información y exclamo un fuerte.

-¡¿Qué?!- le tape la boca antes de que se atreviera a repetir las palabras que dije y solo asentí mientras veía como poco a poco se calmaba- pero dime ¿Cómo, cuándo, porque?- dijo una vez lo liberé de mi agarre.

-hoy cuando me alistaba para irme me convenció de que me quedara con él y después cuando estaba hablando contigo me abrazo repentinamente, por eso te colgué, después confesó que él había alejado a Hyun Joong y me dijo que tenía miedo de perderme… le pregunté si eran celos y me dijo que no sabía… entonces lo besé…. Y cuando no se movió te juro que me iba a quitar, pero él me comenzó a corresponder y me quedé en el cielo…. Hasta que ustedes llegaron y nos interrumpieron- dije casi en modo de reproche, pues no se que mas hubiera pasado si no hubieran llegado… aunque tal vez me hubiera desmayado por las fuertes emociones por las que estaba pasando.

- ¡e-enserio! Y porque no pusiste una corbata o algo! ¡Me hubieras avisado para no entrar!- me dijo entre feliz, emocionado y conmocionado.

-claro, como si lo hubiera planeado Chun… me debes una muy grande- le dije, pues lo que había hecho por mi según el esta noche se quedaba corto con haber interrumpido el beso mío y del amor de mi vida. El mas que nadie conocía todos mis sentimientos, cada herida, cada alegría…

-la noche es joven Jaejoong, convenceré a los chicos de irnos y tu podrás quedarte con él a solas de nuevo…- negué con la cabeza, pues no sabía qué hacer, estaba nervioso, cohibido y acelerado, sentía que moría pero que estaba más vivo que nunca al mismo tiempo, temía que si me dejaban solo con él iba a echarlo a perder. Yoochun me miró interrogante por mi negativa.

- tengo miedo de hacer algo mal chunnie…- le confesé- me tiembla todo el cuerpo…- le tomé a mano para que comprobara que efectivamente los escalofríos provocados por el recuerdo de sus beso aun hacían estragos en mi. El me miró incrédulo, sí, yo, Kim Jaejoong quien era conocido popularmente como una “ zorra”, y a veces con nombres peores, de todo el pueblo, estaba afectado por un inocente beso…

- no debes temer, Yunho ha estado mirándote toda la noche, estoy seguro de que sus sentimientos son los mismos…- me animó, me sonreí, pues Chun muchas veces tenía la razón en los asuntos de amor y sus palabras me daban esperanzas… me tomó las manos y me miró con su sonrisa picara- ¿y? ¿Cómo estuvo tu beso?- me sonrojé al instante…

- maravilloso- le dije no sin antes dar un suspiro. Me mordí el labio inferior para no soltar un grito que se me formaba involuntariamente en la garganta cada vez que lo pensaba. Tuve que recargarme en la mesa para decirlo- muchos me han besado, con mucha pasión y fuerza… pero Yunho fue tan delicado que me derritió como si fuera un helado en pleno verano… sentía que iba a morir Chun, ni siquiera metió su lengua en mi boca pero fue tan dulce que no lo necesito y si lo hubiera hecho tal vez hubiera tenido un orgasmo ahí mismo…- no lo soporté mucho y me tape las manos con mi cara… estaba muy feliz. Yoochun compartió mi felicidad y espero a que me calmara para que ambos regresáramos con los demás.
Yunho volvió a sonreírme y sentí desfallecer ahí mismo, pero chunnie me ayudó y logré volver a sentarme justo al lado de él y de Yunho. La película no la vi, no podía concentrarme, solo podía escuchar los laticos de mi corazón y sentir el lado derecho de Yunho pegado a mi lado izquierdo. Entrada la madrugada los chicos decidieron irse a sus casas, Yoochun se ofreció a llevarlos a todos y dándome una última sonrisa me deseo suerte con un apretón en el hombro.

Nos despedimos de ellos en la puerta y una vez ésta se cerró nos quedamos solos. Me quedé unos segundos extra mirando la puerta cerrada y sintiendo la mirada de Yunho en mi espalda. Me di valor y lo encaré.

- joongie…- dijo suavemente y no pude evitar volver a nuestro primer beso- ha.. yo…- tartamudeo, yo en cambio estaba mudo. Yunho desvió su mirada y comenzó a rascar su nuca sin duda sin saber que hacer ahora al igual que yo y sin querer de pronto sentí como una gota salda rodaba por mi mejilla. Y cuando quise decir algo mi voz se quebró. No pude parar, las lágrimas simplemente no parraron de salir…

Era mi primera vez que lloraba de felicidad…

Cuando Yunho se percato de que estaba en ese estado se acercó a mi asustado y me abrazó.

-¿joongie, que sucede?- dijo mientras me sostenía - Lo siento yo…- se disculpó pensando que era él el culpable, y si lo era, pero muy al contrario de lo que pensaba yo no estaba triste.

- Yunho…- dije y me aferre a él. El me movió para quedar frente a frente y escucharme mejor, aunque yo no podía decir mucho en ese estado, lo intente, intenté decirle porque estaba así- yo.. Nunca… solo es una posibilidad….- hipe un par de veces antes de poder decir más- pero… estoy tan feliz- logré decir antes de caer en un profundo llanto el cual no recuerdo nunca haber experimentado, ni cuando me alejaron de mi padres solloce tanto y tan fuerte, con tanta agua saliendo mis ojos, pero tampoco ni en mis mejores momentos me había llenado tanto de felicidad.

Yunho me sonrió antes de apretarme más contra su cuerpo y nos quedamos así alrededor de una media hora, cuando por fin pude dejar de convulsionar tan fuertemente; fuimos a mi cama y él se recostó a un lado mío. Besó mi frente y luego mi cachete mientras que yo rogaba por otro beso en los labios, el cual era imposible porque yo aun no dejaba de llorar… y así me dormí en sus brazos por segunda ocasión.



****


A la mañana siguiente nuestra rutina se repetía, solo que estaba mucho más feliz. Igual que siempre estábamos apresurados para no llegar tarde. Me detuve un momento pensando en que no habíamos quedado en nada el día anterior, simplemente nos besamos y admitimos cosas, pero ¿eso significaba acaso que estaba saliendo con Yunho…?

El estaba preparando la moto para irnos cuando notó mi repentino mutismo y mi mirada hacia la nada. Sentí como me tomó de la mano y no pude evitar de nuevo colorear mis mejillas con el solo roce, así como tampoco el mirarle directamente.

- ¿Qué sucede Jaejoongie?- y di gracias por no escuchar de nuevo “joongie” porque estoy seguro que algo me iba a dar con tan solo escuchar ese apodo nuevamente.

- bueno, es que ayer…- y la intensidad del carmesí en mi cara subió-… Yunho… me dijiste que no estabas seguro pero… tu y yo…- y mi corazón comenzó la carrera-…es decir…- mis palabras morían lentamente en mi boca y yo perdido en sus ojos chocolate-…¿quieres intentarlo conmigo?- dije finalmente y temblando por el miedo. Su mano no se soltó y así me dio el valor para verlo a la cara.

-si… - asintió tímido y apretó mi mano por unos segundos. Ahora fue él quien se acercó a mi depositante uno de sus besos suaves en mis labios, no duró mucho, pero fue como fuegos artificiales para mí.

- yo… prometo que no haré nada indebido- dije rápidamente, él me había tomado tanto por sorpresa que como ya no quería llorar simplemente saque de mi sistema todo lo que le quería decir- … no saldré con Chun nunca más y no veré a nadie más nunca más… y… y ni siquiera mirare a otros hombres… no iré a donde no quieras que valla… yo, yo…- pero Yunho me dio uno de sus reconfortantes abrazos y me calmó…

- lo sé…- dijo despegándome de su cuerpo- ahora vamos, o llegaremos tarde al trabajo- le asentí y me subí  aferrando bien mis brazos a sus costados y pegándome a  su espalda. Yo ese día no sentí nada más que a Yunho frente mío, el viaje en moto me pareció haberlo flotado… y hasta entonces entendí que yo estuve equivocado siempre… las cursilerías no eran inventadas por gente tonta que creía enamorarse, realmente cuando estabas tan enamorado las sentías tal y cual esas personas decían… mariposas en el estomago, derretirse con un beso y flotar mientras abrazas al ser amado…. Todo se sentía así de verdad…

-  te recogeré cuando salgas- me dijo Yunho una vez llegamos a mi trabajo le asentí  y le di un abrazo sin atreverme a robarle otro beso…

Me despedí con la mano después. Aun sin poder creer la verdad, pues nuestra rutina no había cambiado en nada… ahora la gente al hablar no estaba del todo equivocada. Aun por las mañanas encontraba las miradas de algunas mujeres que gustaban de hablar de los demás hacer un comentario acerca de lo mal que hacíamos estando juntos. Si, pensé, estamos juntos, de la manera que ellas creían, pero a la vez, no como pensaban… había mucho mas entre Yunho y yo… había más historia que un puro amor, porque yo no soy puro y Yunho no está seguro si es amor… pero no importa, porque cada gesto, cada abrazo y cada mirada para mi es amor de su parte y con eso queda sellada mi decisión de estar junto con él por el resto de mi vida…

Estuve tan lleno de paz y de alegría ese día que canté varias veces ese día sin darme cuenta y obtuve fans extra de los que normalmente tenía, mi jefe y clientes frecuentes me preguntaban el porqué de tanta felicidad, pero yo me negué a decirlo. Era mío, Yunho y mi secreto, eran míos. La gente sola con el tiempo se daría cuenta de nuestra felicidad, jamás dejaría que se compartiera nuestra historia con quien siempre han buscado hacernos daño, por eso no pensaba soltarlo así nada mas, la información era demasiado valiosa para compartirla con cualquiera.

Al finalizar mi turno me quede inundado en mis pensamientos, mis recuerdos de ayer y de esta mañana seguían llevándome a las nubes y no me di cuenta de cuando Yunho llegó.

- oye Jae- me llamó mi jefe- tu Yunho ya está aquí- era una costumbre para todos agregar el pronombre posesivo al nombre de él gracias a mis constantes recordatorios de que nadie podía ir y hacerle ojitos ni de broma. Entonces me percaté de que era cierto y en vez de agregar un algún comentario no pude evitar sonrojarme y morderme el labio. Mi jefe se sorprendió por mi mutismo seguramente y debió intuir que lo “bueno” que me paso tenía que ver con él.- ¿no me vas a decir nada como lo guapo que se veo hoy o algo así?- cuestionó, pues cada que lo veía de lejos una frase similar salía de mi boca sin poder evitarlo.
Hice caso omiso a su pregunta y me despedí con un adiós rápido, corriendo hacia donde Yunho ya me esperaba. Abrió sus brazos para abrazarme como era su costumbre y no dude en aceptarla, como también era mi hábito.

-¿te fue bien hoy en el trabajo?- asentí con la cabeza y me sonrió- el día de hoy hare doble turno- me dijo dándome al casco para que me lo pusiera- Donghae  tuvo que faltar al trabajo y lo cubriré- me explicó mientras me subía detrás de él- así podremos tener dinero extra este mes y tal vez salgamos a algún lado- terminó de decirme.

-¡enserio!- respondí una vez capté la información. Indirectamente Yunho me estaba pidiendo una cita. El asintió con la cabeza sin darme la cara, pero noté como su movimiento era un poco mecánico, seguro estaba muy avergonzado… creo que ese día mis mejillas no dejarían de adornarse de color rosado, al igual que las de Yunho.

Después que fui dejado en casa, Yunho regresó al trabajo. En mi soledad solo pude hacer dos cosas, cantar y recordar. Encendí nuestro único radio y encontré una estación la cual no tenía muchos comerciales, por suerte canciones conocidas y llenas de cursilerías era todo lo que se sintonizaba en esa estación y en ese momento era perfecto. También decidí asear un poco el lugar para entretenerme; Yunho y yo no tenías muchas pertenencias por lo tanto el desorden era casi imperceptible y además el espacio no era muy grande tampoco, por eso mi tarea se vio realizada en poco tiempo. Decidí que la cena sería un poco más elaborada que otros días y en cuanto elegí lo que a seguramente a él le gustaría, me puse a hacerlo…

Estaba terminando cuando el sonido de la puerta me interrumpió- que raro, aun es temprano para que Yunho vuelva- pensé. Dejé mi cocina asegurándome de que nada pudiera quemarse y me dirigí a abrir, tal vez era uno de nuestros amigos, como no tenía el celular a la mano pude ser que Chunnie me haya avisado que iba pasar al salir de la escuela como hacía a veces y yo ni enterado. Seguramente quería saber sobre lo que paso anoche, pero se iba a decepcionar, porque su amigo- osea yo-  fue un llorón que lo echo a perder después de todo, pero ya nada importaba, porque realmente todo estaba excelente.

Al abrir me encontré con la triste verdad. El padre de Yunho estaba del otro lado de la puerta.

- señor Jung- dije un poco sorprendido, pues era la primera vez que venía después de meses, incluso antes de que se peleara con Yunho.

- quiero ver a mi hijo…- dijo en un tono frío como era usual en su voz. Yo no podría entender nunca como esta persona pudo traer al mundo a alguien tan maravilloso como Yunho.

- lo siento señor Jung, él está trabajando ahora- no quise decirle que seguramente pronto llegaría, porque no quería arruinar la felicidad que apenas estábamos a prendiendo a apreciar, esa que nos invadió cuando nos atrevimos al fin a dar un paso adelante en nuestra relación- si quiere puedo decirle que lo visitó y él decidirá si necesita escuchar lo que tiene que decirle…- nuestra relación nuca fue ni cerca de ser cordial, desde le inició, el señor Jung fue grosero conmigo y pues yo le respondí igual…

- no tienes porque hacer eso, lo esperaré- dijo entrando sin mi permiso y empujándome en el proceso.

-señor, por si no lo recuerda esta es mi casa y usted dejó a su hijo en la calle desde hace un poco más de dos meses, así que no le permito que entre a mi casa sin permiso y de esa manera tan grosera- me contuve realmente de todo lo que le quería decir, pues solo deseaba que se marchara y no hubiera ningún tipo de discusión que los vecinos pudieran escuchar y esparcir el rumor solo para que llegara a oídos de Yunho antes de que yo se lo pudiera decir…

- cállate- me exigió como si estuviera en su propio reino-este nido donde haces tus porquerías no puede ser llamado “casa”- me escupió las palabras. Me tuve que morder la lengua para no gritarle y sacarlo a patadas del lugar.

- vallase- le ordené mientras abría un poco más la puerta.

- no- dijo al mismo tiempo que afilaba la mirada- no me iré a ningún lado sin mi hijo- me sorprendí por lo dicho, porque es que acaso planeaba  llevárselo así como así, como si los dos meses que ni siquiera llamó hubieran sido nada. Podía sentir como la rabia me hacia el estomago burbujear…

- es un sínico…- le dije- vallase…- y repetí.

- no, ya no permitiré que más tiempo el que fue mi orgulloso hijo siga siendo la comidilla de la gente, al principio pensé que solo eran rumores…- imaginé que se refería a nuestra relación- Yunho jamás te miró con esos ojos, pero como siempre, tú, zorra… de verdad lo enredaste en tus mentiras y lograste lo que querías…-de algún modo sus palabras hirieron y mis ojos se aguaron. Yo no hice nada, yo no seré el mejor, pero tampoco soy una escoria como él dice, no enredé a Yunho de ninguna forma, yo siempre respeté sus sentimientos…

- usted no sabe nada, solo vallase de aquí- no pude evitar que mi voz sonara algo rara, pues se me quebraba aunque yo no quisiera.

- no destruirás nunca más aun miembro de mi familia… puta…- en mi cabeza esa última palabra retumbo, como si la hubiera escuchado por segunda vez a lo lejos. Y comencé a ver imágenes que no conocía por sobre mi real visión…- lo alejare de ti y no volverás a verlo ni por error… ni siquiera tu madre querrá verte de nuevo…- dijo pero yo escuché mas… y casi encimado así que no entendía bien, muchas veces había tenido visiones pero no tan fuertes, tanto, que confundía la realidad…

- vallase…- solo repetí mientras retrocedía para agarrarme de la pared y no caerme…

- debí saberlo en cuanto me dejaste entrar en tu cama… puta…  seguramente lo sedujiste y le prometiste amor… como un tonto me enamoré de ti…  pero son mentiras, las putas como tú no aman…  e  ilusamente estuve a punto de dejar a mi familia por ti… solo destruyen vidas…  destruiré tu vida llena de pecados…- no sabía que creer o que decir, estaba muy confundido, por momentos no veía al padre de Yunho, si no a un joven de cabello castaño que lloraba de rabia…

- por favor vallase…- dije tapándome los oídos…

- no, no sin antes destruir la imagen que tiene Yunho de ti… destruiré tu imagen-  las últimas palabras fueron como un estruendo, no sabía nada de mi alrededor, pero el terror me rodeo cuando sentí que me alzaba de un brazo y me aventaba a la cama…- le diré lo puta que fuiste al ofrecérteme… hasta te quitaran a tu hijo por ofrecida…-vi al joven sobre mí, pero él no podía estar ahí,  sacudí mi cabeza y note como el señor Jung era quien verdaderamente estaba aplastándome las muñecas y las piernas con las rodillas…

- no…- dije con la voz temblando…- quítese…- dije tratando de liberarme y dándole un cabezazo en el proceso.

- ¿ahora dirás que no te gusta?-preguntó burlonamente- no me hagas reír…- me golpeo la cara con el codo dejándome más aturdido de lo que ya estaba por esas visiones. Luego sentí como apretaba mis manos con algo. Me había atado las manos.

-¡no!- grite mientras paleaba para quitarlo de encima, pero se subió sobre mí y me volvió a golpear en el mismo lugar.

- cállate- ordenó. De pronto vi como sus ojos llenos de rabia se juntaban con los del joven; eran iguales, el joven de mis visiones que lloraba de rabia era el padre de Yunho. Ahora podía ver nítidamente la visión, estaba sobre una mujer a la cual solo unos segundos después reconocí como mi propia madre, tenía el mismo golpe en la mejilla que yo…

- yo amo a mi esposo… yo nunca te dije que esto era porque te amaba…-  escuché que mi madre le dijo sin verlo a la cara, pero con una expresión nula-  fuiste el único que se creó el cuento de hadas… sabías lo que se decía de nosotros y aun así viniste…- entonces lo miró sonriéndole.

-yo te amaba…- dijo con rabia el señor Jung.

- fuiste solo uno más…-  y las palabras se volvieron a repetir…

-debí saberlo en cuanto me dejaste entrar en tu cama… puta…  como un tonto me enamoré de ti…  e  ilusamente estuve a punto de dejar a mi familia por ti… destruiré tu vida llena de pecados… ni siquiera tu madre querrá verte de nuevo… hasta te quitaran a tu hijo por ofrecida…-  entonces se levantó de la cama y recogió sus cosas y antes de salir dijo- destruiré tu imagen…

Y volvía la realidad, la cual era bastante aterradora… el padre de Yunho ya tenía mi pantalón y mi ropa interior esparcida por el suelo mientras se desabrochaba su propio pantalón. Lo había visto varias veces como para no saber lo que estaba haciendo… y ni en mis peores días tuve tanto asco de solo pensar en que sucedería… me removí bajo de él gritando que me dejara, que para, soltando mis lagrimas en el proceso.

No quería. Era el padre de Yunho… era asqueroso si quiera pensarlo… y aunque lo golpeaba  con lo que podía él solo se burlaba, diciendo que era lo que quería, que como era parecido a Yunho para mi seria igual…


No, ni si quiera era parecido…

No, yo le prometí a Yunho que nunca más, con nadie más lo haría…

-NO- grite con más fuerza cuando sentí como su piel tocó la mía… y le mordí el brazo. Hizo una mueca de dolor y quitó su brazo dándome otro golpe en el rostro.

- no finjas puta…- dijo después de liberarse- si esto es lo que haces siempre…- tomó mis piernas y las subió, introduciéndose en mi de una sola vez… sin remordimiento… sin temor de pensar en                 que pasaría después, solo lo hizo… y yo me desgarre no solo físicamente si no  mentalmente… grite por el dolor de mi alma más que por el de mi cuerpo… Yunho me había llevado al cielo y su padre me devolvió al infierno… recordé mi felicidad como algo lejano…  estoy sucio… pensé,  lo siento Yunho…

- que has hecho…- logre escuchar por debajo de mis gritos- ¿…que has hecho padre…?- voltee a la puerta y Yunho estaba ahí mirándonos y quise morir ahí mismo, no pude ahogar mi llanto y lo deje fluir, pero esta vez era de dolor puro…

- tenía que mostrarte lo ofrecido que es tu puta… se me ofreció como a todos…- dijo su padre y yo no me pude defender, solo lloré y llore, esperando que Yunho no le creyera, que le dijera que se fuera y no nos molestara mas…que me abrazara… pero no fue así…

- ¿“ofrecido”? – Preguntó Yunho sin quitar la expresión de entero asombro- ¡pretendes que crea que se te ha ofrecido cuando llora y pide que te detengas!- su cara reflejó todo el enojo que traía por dentro y se abalanzó contra su propio padre a quien tiró de la cama y de sobre mí a golpes- ¡… que te crea cuando lo veo atado de manos…!- siguió golpeándolo en el piso. Ya no podía verlos pero escuchaba los quejidos de su padre y los puños de Yunho estrellarse contra la carne su cara…- ¡… cuando me abandonaste por desobedecerte una solo vez…!- mi cuerpo tembló al sentir el aire frio entre mis piernas; calle mis quejidos y me envolví con la manta como pude, en el proceso los vi, Yunho seguía golpeando a su padre quien a su alrededor ya tenía un charco de sangre…

Y entonces lo note… el único sonido ahora en la habitación eran los golpes de Yunho…

Me levante de inmediato y fui a su lado deteniéndolo de un brazo, gritando su nombre como podía…

- Yunho… yun… Yunho- le dije mientras apunte la sangre- … no sigas, no sigas…- repetí  sin evitar las lagrimas. Hasta entonces pareció darse cuenta de lo que había hecho. Y me abrazó; en sus ojos podía ver el miedo. Su padre no se movía. Había mucha sangre en el piso y sus puños estaban llenos de ella también…

- una ambulancia…- dijo y fue por el teléfono marcando el numero aprisa y torpemente-… yo… yo lo hice…- dijo con espanto antes de que le contestaran, y yo con el miedo que me dio de que estuviera muerto le arrebate el teléfono justo cuando la señorita respondió preguntando cual era nuestra emergencia…

- no se mueve… -dije viendo el cuerpo, ella me preguntó que si que paso y yo solo repetí lo mismo, me preguntó que si en donde estaba y le di la dirección sin pensarlo…  y si estaba muerto… ¿qué pasaría con Yunho? El estaba viendo la escena sin decir nada, con el terror implantado en sus hermosos ojos- Yunho… 
-le llamé. Me miró y vino directo a mí, me abrazo recargando su cara en mi pecho, buscando protección…

- Jae…- me dijo sin poder terminar de decir mi nombre- fui yo…- dijo soltando unas lagrimas- no, fui yo –pensé. Yo siempre fui lo único malo de su vida, lo que sucedió fue mi culpa- es mi culpa Yunho… no es tu culpa, es mía…- y negó con su cabeza.

- yo lo hice Jae, yo lo hice…- y se cortó su voz. Entonces escuche las sirenas, lo que me alertó. No podíamos quedarnos ahí, si eso pasaba ellos culparían a Yunho y seguramente….

No. No lo iba permitir.

- tenemos que irnos Yunho…- le dije alzando su cabeza hasta toparme con su mirada- no podemos quedarnos, tenemos que huir…- asintió y se paró, yo como pude lo hice también, pues aun me quedaba el dolor de la violación que había sufrido en las manos del padre de Yunho. Me puse otra ropa rápidamente mientras Yunho tomaba una foto que teníamos de nosotros en la secundaria y un par de billetes. Hice lo mismo tomando  todo el dinero que tenia y salimos por la ventana que daba al callejón, vimos pasar a la ambulancia y a una patrulla hacia el frente del edificio y luego salimos corriendo al lado contrario…

No podíamos ir con Changmin, o con Yoochun o Junsu… no queríamos causarles problemas además de que sería en los primeros sitios donde nos buscarían… compramos algo de agua, pues no teníamos ganas de cenar… y recordé la cena que dejé preparada en la cocina… -se suponía este era un día especial…-  ni siquiera pude sonreírle al recuerdo de la felicidad, todo estaba demasiado mal. Caminamos tomados de las manos por unos minutos mientras bebíamos y la caer la noche nos resguardamos debajo de un puente… seguramente ahí dormiríamos esa noche…

***

Quien sabe cuánto tiempo había pasado, pero no podía dormir, Yunho se desvaneció hacia como media hora, usando mi cuerpo como su almohada, yo lo abrazaba aferrándome a su calor…

-señor… aquí están…- escuché en medio de la oscuridad y luego una luz me cegó cuando me pegó directo en la cara, levante mi mano para evitar que me diera la luz de frente encontrándome con lo que más temía, un grupo de policías nos había encontrado…

Apreté a Yunho mas a mí, esperando que solo fuera una pesadilla…



Continuara….


sábado, 5 de mayo de 2012

FanFic-El lugar para dejar caer mis lágrimas (YunJae) Cap 2



Capitulo 2           Mi camisa seca



Como quisiera haber estado contigo…

La navidad pasada, cuando en tu twitter vi, que decías sentirte muy solo…

Cuando se dieron los últimos segundos del año y los primeros momentos del año nuevo…

Hoy cuando te levantaste de tu cama y caminaste perezosamente hacia el servicio…

Cuando te dirigiste a la cocina para preparar tu desayuno y el de nuestros otros dos hermanos y te encontraste con jiji y yoyo, quienes no dudaron en pedirte amor en cuanto te vieron entrar en ella…

Cuando te despediste de Junsu y de Yoochun en el marco de la puerta ya que ellos tuvieron trabajo y tú por tus constantes depresiones decidiste quedarte en casa…

Cuando fuiste hacia tu cama y tratando de reconfortarte a ti mismo, apretaste la almohada entre tus brazos y encendiste la televisión…

Cuando comenzaste a jugar videojuegos para des aburrirte y lo único que conseguiste fue perder una y otra vez… si hubiera estado te hubiera dejado ganar…

Pero, el momento en el que más me hubiera gustado estar contigo es cuando apagaras las velitas de tu pastel de cumpleaños de este año… porque no estuve para ti, y no pude pensar en otra cosa que no fueses tú, en lo decepcionado que de seguro estuviste conmigo por ni siquiera haber hecho una llamada. Te conozco más que a mí mismo. Sé que aunque hicimos esa promesa “cuando volvamos a ser cinco Jaejoong”, y que fui yo quien la sugirió, sé muy bien, que estabas esperando algo de mí, pero te decepcioné.

También sé otra cosa, me imaginó como te pásate el día, por la mañana temprano, nuestros hermanos te felicitaron y te trajeron un regalo “yoosu”  ya que ambos escogieron el presente. Te sentiste muy feliz, lo sé. 

Después de eso salieron a comer fuera para celebrarte los tres. Apuesto que no dejaste de mirar tu móvil en todo ese rato. Cuando terminaron fueron a la casa de tus padres, donde se reunieron todos junto con tus hermanas a seguir con el festejo. Agradezco mucho a Yoochun y a Junsu, porque sé que no te dejaron solo ni un segundo para que no te detuvieras a pensar en mí. Pero como eres testarudo, conseguiste un tiempo a solas después de salir de tu casa, y me imagino que así lograste estar entre esa multitud, aunque probablemente como Yoochun es tu soulmate, él sabía lo que ibas  a hacer desde el inicio.

Ese día nosotros tuvimos una agenda llena, pues no hacía mucho nuestro nuevo disco había salido, sin embargo hubo un tiempo en el que pudimos comer en paz Changmin y yo…


Flash back


-hyung…- me llamó Changmin, caso raro, porque estaba comiendo y dejo de hacerlo para hablarme. Lo miré sin decir nada, pues tenía la boca llena- es el cumpleaños de Jaejoong…- hizo una mueca de tristeza, hacia mucho que no le veía una cara así, lo que me hizo sentirme más mal de lo secretamente ya estaba- … me gustaría poder darle algo…- suspiro y sin decir nada mas siguió con su comida. Extrañamente eso me dio un sentimiento cálido en mi pecho, pues aunque era un pensamiento melancólico, era extraño que Changmin sacara así tan de repente sus sentimientos, y más cuando el tema era acerca de los cinco. No pude evitar sonreír, pues se me ocurrió que extrañó la comida de Jaejoong y es por eso que sacó a relucir el tema.

-me gustaría estar con él- pienso, pero parece que mi mirada también lo dijo porque después de esto él me palmeo el hombro. Agaché mi mirada, debía ser fuerte.


Caída la tarde tuvimos que ir a un programa de televisión, íbamos a grabar una entrevista acerca del sencillo, me coloqué un elegante traje negro al igual que Changmin, pero el de éste era más casual que el mío. Antes de empezar miré la hora y mis pensamientos me dijeron que en ese momento seguro estarías saliendo de la casa de tus padres. Sacudí mi cabeza, pues es difícil no pensar en ti, y en ese instante necesitaba estar concentrado, pues quien sabe que podía hacer y decir en un estado depresivo y frente a las cámaras.

Gracias a Changmin todo estuvo bien y en orden, la entrevista fue fluida y tuvo uno que otro momento de comedia, pues a veces los comentarios sinceros y directos de nuestro maknae salían a escena. Aunque eso también añadió más a extrañarte locamente, pues recordé como ambos solían hacernos reír a todos con sus peleas, juegos y discusiones. Recuerdo que ¡Como tenia celos de Changmin! Pero no dejaba de ser divertido en ocasiones.

Salimos después del lugar, donde muchas fans y reporteros nos esperaban para vernos salir y obtener imágenes nuestras, los guardias nos abrían paso hacia nuestra camioneta donde el staff ya nos esperaba. En eso escuché a una fan, que al parecer fue empujada y casi caía, la detuve antes de que llegara al piso, pero sin cruzar la barrera, simplemente la sostuve de un brazo. La pobre chica quedó muda, le sonreí y luego me dirigí a Changmin.

-vamos…- le dije, pero el solo me respondió con un gruñido, lo cual era normal, siempre le pone de mal humor ver a reporteros rodeándolo.

Y luego un flash justo a unos metros detrás de la fan llamó mi atención. No alcancé a ver la cara, seguí caminando pero busque de nuevo a aquella persona por puro instinto, al llegar a la camioneta me subí en el borde de la puerta para poder ver sobre las personas y encontrar al dueño de aquel flash.

Mi corazón no me falla nunca, y mi vista tampoco, pues te vi, eras tú, con una especie de disfraz, alejándote de la multitud con una cámara entre tus manos.

Tu manera de caminar… tus manos… y en especial tu níveo y esbelto cuello que me vuelve loco… todo eso te delató. Vi como te subiste al auto y bajaste la cabeza.

¿Estabas llorando verdad?

Mis ojos se llenaron de lágrimas también, ya arriba del vehículo, me pregunte, ¿Cuántas veces habrás llorado sin mí? Antes solías ser tan fuerte que recuerdo todas y cada una de las veces que lloraste, y todas éstas fueron con tu cabeza escondida en mi hombro, empapando mi camisa, pero ahora, al ver hacia mi costado mi camisa estaba totalmente seca y tú estabas llorando en el mismo instante…


Fin de flash back


Después de ese pensamiento no lo pude soportar ni un segundo mas, todo lo que pasaba no tenía que ver contigo y conmigo como pareja. Tal vez el día en que volviéramos a cantar de nuevo juntos en un escenario estaba lejano, como saberlo, pero no más, no me permitiría ni un instante más perdido, otra solitaria lagrima tuya perdida en el mundo, otro momento más en el que me hubiera gustado estar contigo y que lo derroché.

Los siguientes días estuve de incognito de foro en foro, de club en club, persiguiendo cassiopeias por la red para que alguien me dijera dónde vives, e incluso tuve que subir fotos mías nunca antes vistas para poder ganarme su confianza y así me dijeran tu ubicación, por suerte la obtuve antes de que se pasara tu fecha real de cumpleaños, pues decidí que ese era el momento perfecto para visitarte.

Por la mañana estuve ocupado con las actividades, haciéndolas lo mas rápido posible para poder escaparme temprano, pero no lo logré, si no hubiera sido gracias a que Changmin me ayudó, no me hubiera podido escapar ni en la noche, que fue cuando llegué a tu apartamento. El portero me reconoció de inmediato y me dejó pasar, con la promesa de que nadie se enteraría de mi visita de por medio. Como todo estaba todo oscuro y aunque tocaba con fuerza nada se escuchaba, al principio creí que tal vez te habías ido de nuevo a celebrar con tus amigos para así tratar de olvidarte de la decepción que te hice pasar el día 26. Pero no me rendí, pues si era necesario, esperaría a tu regreso. Mas sin embargo en mis últimos intentos, noté que se encendió una luz dentro y una alegría inmensa creció dentro de mi; luego la puerta se abrió dando me una clara imagen de ti, estabas molesto y regañando tal vez a Junsu o a Yoochun, porque decías algo de pegares las llaves en el trasero para que no las olvidaran. Me reí al escucharte, pero te quedaste de piedra. Me acerqué y dijiste mi nombre.

¡Qué hermoso se escuchaba mi nombre dicho por tus labios otra vez!

Hable sin pesar, no sé ni qué demonios dije pero inmediatamente unas gotas saladas empezaron a emanar de tus ojos y me lance a abrazarte, o tú te lanzaste a mí, la verdad es que no sé, pero ya te tenía entre mis brazos mientras mi seco hombro comenzaba a empaparse otra vez…

Repetiste una y otra vez mi nombre mientras llorabas, te cargué hasta adentro de tu departamento y nos sentamos en tu sala mientras seguías en el mismo estado. Después de una media hora te quedaste dormido en mi pecho así que te lleve a la habitación donde te observé por varios minutos antes de decidirme a buscar entre tu ropa y ponerme otra camisa.

Me entretuve otra media hora observando tu cuarto, oliendo tu ropa y perfumes, viendo las fotos que se encontraban sobre el escritorio de tu computadora, donde vi inevitablemente la foto que nos tomaste el día de tu cumpleaños. La noté arrugada, seguro la habías estado sosteniendo por algún tiempo entre tus manos. 

Me sentí culpable, pero ya no volvería a pasar.

Escuche un sonido así que salí de tu baño, donde acababa de ponerme la camiseta que tomé, y te vi sentado en tu cama dándome la espalda. Parecías pensativo, así que te interrumpí diciéndote que había tomado una camiseta prestada ya que me había mojado la otra y no quera pescar un resfriado. Se te iluminó el rostro al verme otra vez, seguro pensabas que todo había sido solo un sueño.

-Yunhoahh…- me llamaste con tu melodiosa voz como solías hacerlo antes y sorpresivamente fui atacado por tus brazos y labios, pero te sostuve a tiempo disfrutando de ese beso que empezamos a compartir.

Y es así como ahora estoy aquí, teniéndote entre mis brazos, ambos acostados en tu cama disfrutando las caricias que nos damos, robándote besos de cuando en cuando.

- Te extrañe como loco…- te confieso mientras observo tu luminosa sonrisa que delata todo tu amor por mí, y que seguramente yo también tengo, la cara de “baboso enamorado”, como dice Changmin, mientras observo mi Jaejoong.

- yo también te extrañe mucho- me contestas delineando mi cara con tu mano.

- jamás volveré a hacer una promesa como esa, y perdóname por no estar contigo en tu cumpleaños- te dije, pero como imaginé, no le das importancia y dándome otro beso niegas mientras dices:

- lo importantes es que ya estás aquí- te aprieto mas a mi embargándome de toda la felicidad que tendré de ahora en adelante contigo. Recordé de pronto lo que me había dicho Changmin.

- creo que te gustara escuchar que Changmin dijo que quería poder darte algo en tu cumpleaños- parece ser que recordaste algo bonito, pues sonreías y tus ojos se humedecieron otra vez.

- ¿enserio?- y tu voz se cortó un poquito- dile que no se preocupe, que ya me dio algo…-al parecer tenía algo que ver con la foto que nos tomaste antes, pues a distancia la miraste, así que decidí no preguntar, pues no iba aponer en evidencia que tú fuiste el primero que rompió la promesa, pues nunca me habías roto una y seguramente tu quieres que siga pensando que es así. Noté que te aguantaste el  llanto, así que te estreché en mis brazos hundiéndote por completo en mi pecho.

-está bien, ya estoy aquí…- parecías no entender lo que te quería decir-… y mi camisa está seca…- y en eso sentí tu sonrisa extenderse más sobre mi hombro…


Fin.

FanFic-El lugar para dejar caer mis lágrimas (YunJae) Cap 1


Capitulo 1    El lugar para dejar caer mis lágrimas


Donde puedo dejar caer estas lágrimas…

Donde guardo estos sentimientos…

Que hago con esta tristeza que cargo a diario, estas palabras que no pueden ser escuchadas por nadie, que no pueden salir de mí… que no pueden llegar a ti…

Aunque cante con tristeza, estas no son las palabras, no son las frases completas, no es la manera en la que me gustaría decírtelas, falta mucho mas por hablar, por expresar, todos hablan menos tu y yo, menos tu que yo probablemente, pero ¿realmente que estoy esperando de ti? Si no puedo hacerlo por mí mismo, como puedo querer que seas tú quien lo haga… te pido demasiado… pedimos ambos demasiado.

¿Cuántas canciones de amor existen? ¿Cuántas con temas que me hacen llorar por dentro, pero cuando escucho alguna que me dice “no llores” ó “estaremos juntos” casi puedo sentir como se quiebra mi voluntad, y en mis ojos el agua comienza a acumularse, pero ya tengo miles de métodos para evitar que salgan… miles, aprendidos con los años de dureza… “sonríe” me digo, “sonríe” que el bien que puede hacer sonreír ahora es un bien que te beneficiara. Y a veces me gritan tu nombre como si no me doliera… bueno, si duele, pero enorgullece que tengan fe en ti y en mí, porque a veces parece que ambos hemos perdido eso que las fans siempre guardan en el corazón, lamento tener que ignorar eso, quisiera de repente gritar todo lo que tengo que decir en las cámaras, pero no… por ti, por todos, me callo.

Pero cuantas veces no lo insinué, lo dije, lo demostré frente a todo el mundo, solíamos decir “es solo fan service” y de verdad que había mucho de eso, pero algunas veces lo hacía para estar seguro, para ver la mirada en ti; y aunque solo obtenía reprimendas de parte tuya, el resto del día estabas de buen humor.
Y ahora, ¿Qué hace la distancia con nosotros? ¿Separarnos? ¿Hacer que nos olvidemos el uno al otro? 
¿Hacernos más fuertes? Lo cierto es que no, yo no he dejado de pensar en ti como mi otra mitad, así que sigues pegado a mí; y no te he olvidado, es más, te llevo en la mente más que nunca, porque la duda de donde estarás, con quién, en dónde y cómo te encuentras siempre esta rondando mi cabeza; y no soy más fuerte, soy más débil, porque me siento desprotegido sin ti, el amor nos hace más fuertes, el dolor nos hace más débiles, y me duele no poder besarte cuando yo quiera… ¿te duele eso también Yunho? Quisiera saber todo de ti como antes, desde la ropa interior que usas el día de hoy hasta lo que cenarás esta noche…

Eso me recuerda que yo era quien escogía tu ropa y te daba tu comida, es por eso que ese conocimiento es muy importante para mí. Sin duda lo más doloroso hoy es no poder sentir tus manos, esas que tanto amo, las que solo por un roce me hacían vibrar de felicidad, porque fuéramos a donde fuéramos ellas procuraban envolverme con su tacto inconscientemente. Solías decir que era tu “tic”, tu mala manía, porque por culpa de ella siempre nos veíamos envueltos en otro chisme yunjae e incluso a veces éramos reprendidos por ello. “¿Qué puedo hacer?” decías, “cuando menos lo pienso ya te estoy abrazando”, y era verdad, muchas veces estaba hablando y de pronto sentía como su mano se enganchaba con la mía y yo no podía hacer otra cosa que sonreírle a la bien recibida intrusa.

¡Ho Yunjae!  Éramos tan obvios. A veces cuando estoy deprimido me pongo a ver los videos que hacen las fans con todas las escenas tomadas por ellas, me hacen sonreír y recordar cada excusa que mi adorable y amado Yunho le daba a nuestro manager, fue por eso que después de eso tuvieron que encargarle la tarea a Junsu de controlarnos, lo cual era casi imposible ya que en la formación él se encontraba en el lugar más alejado de nosotros, aunque de hecho el encargado original era Changmin, quien estaba en el lugar correcto para la tarea, pero a él le resultaba tan normal que nunca se percataba en realidad de la mano de Yunho, simplemente éste por inercia se hacía hacia atrás. Yoochun fue descartado ya que suele ser el más distraído, si no anda viendo “cosas” por ahí, anda dormido.

Dios, como extraño también a Changmin, de verdad lo sentía como mi pequeño y adorado hermano menor, con el que podía pelear y jugar, al que podía consentir y mimar como si fuera una madre y a veces también reprender, incluso hay fans que hacen parecer a ese pequeño demonio como mi “bebe”. Una vez vi una foto que recortaron de nosotros, estamos Yunho y yo sentados con Changmin detrás de nosotros, realmente parecíamos una familia, y minnie se veía tan grande como un universitario graduado, es tonto, pero realmente lloré al verla, recordé su graduación y me sentí verdaderamente como una madre orgullosa.

Realmente estoy esperando con todas nuestras fans que volvamos a lo que éramos antes. Porque quiero volver contigo mi Yunho.

Aun recuerdo cuando dijiste que no podíamos vernos más, porque cada vez era más difícil que los demás no se dieran cuenta de ello. Las palabras fueron “cuando volvamos a ser cinco Jaejoong”, esa fue la promesa, amarnos sin vernos otra vez hasta que formáramos nuevamente DBSK, pero no pude cumplir esa promesa, porque después de tener una navidad solo y sin verte fue lo más horrible de mi vida, ahora un cumpleaños sin ti, simplemente no lo pude aceptar.

 El día de hoy, es verdad que es mi cumpleaños que festejamos en mi casa y que festejan las fans, aunque ahora sé que el día verdadero es otro, es éste el que compartí por mucho tiempo contigo y es en el que quiero estar junto a ti. Es por eso que, gracias a que entre en un club fingiendo ser otra admiradora tuya común y corriente, logré saber donde estarías hoy y he venido esperando solo un momento para llenarme de tu imagen, si puedo, oír tu voz e incluso llegar a recordar tu aroma.

Esta vez me he vestido muy bien, para evitar que alguien me reconozca, incluso llevo bigote falso y salí con la aprobación de Yoochun, así que nada puede salir mal. Me colgué una cámara y me compré un café, para así poder mezclarme con los reporteros mientras espero a que salga de la entrevista que está filmando en este momento sobre su álbum nuevo.

Una hora después el programa ha terminado y se ve al staff salir del lugar, conociendo como funciona todo, sé que en cualquier momento ambos miembros del grupo saldrán rodeados por el elenco de guardaespaldas que siempre solía protegernos. Cinco minutos después de lo pensado ellos salieron y lo vi, con un traje, como se me hacía costumbre verlo ahora por la televisión, seguido por Changmin, que aunque más desaliñado, llevaba un traje similar al del líder. Caminaron en línea recta a unos 3 metros de donde estaba yo, me escondí detrás de mi cámara cuando pasaron frente a mí y pude escuchar claramente un “vamos” de la boca de mi querido Yunho. Sentí un nudo en la garganta, tenía meses si escucharle su voz en vivo y en directo, me hizo querer llorar, y luego el gruñido de Changmin fue otra cosa que añadir, tenía casi dos años que no lo oía gruñir así. Saqué una sola fotografía y me di la vuelta, corrí a mi auto y me puse a llorar. Pero eso sí, lloré de felicidad por primera vez en mucho tiempo.

Cuando terminé de llorar vi como en mi pantalón había unas gotas que habían caído ahí, mojándolos en el proceso, estoy seguro de que eran muchas más las que derramé, pero no todas estaban ahí ¿a dónde habían ido las demás?

Recuerdo que antes solían caer todas en tus hombros… y es que era muy difícil que yo llegara a derramar lágrimas, y cuando lo hacía, siempre estabas ahí para que empapara tu hombro con ellas, solías hacerme reír siempre al final diciéndome que tenias que cambiarte o pescarías un resfriado.

¡Ho Mi Yunhoahh!… cuantas lágrimas han caído en este tiempo sin ti y se han perdido la oportunidad de caer en ti, las pobres están perdidas quien sabe en donde, quisiera haber podido guardarlas en un balde para luego empaparte realmente con ellas. Eso me hace querer aguantarme más, no soltar ni una sola hasta el día en que volvamos y así no dejarlas caer donde sea que no puedan encontrar el camino hacia ti.
Aunque suene ridículo eso me motivo, respiré hondo y seguí el camino hacia mi departamento sin siquiera humedecer mis ojos más de lo debido. Al llegar, recordé la foto que les había tomado y prendí la cámara para poder verla; había tomado la cara de Changmin  de medio lado y mi queridísimo líder salió de frente. Espero que no me haya visto, porque sabría que estaría rompiendo la promesa que hicimos aquel día, y no quiero que se entere de que por primera vez le he roto una. Aunque este mal, no me arrepiento de haberlo hecho.

Caída la noche y antes de salir con mis amigos y compañeros de banda a celebrar mi cumpleaños subí la foto que tomé al foro que me avisó la ubicación de Yunho como agradecimiento diciendo “¡Hoy pude ver y oír a Yunho oppa, estoy muy feliz!” lo que algunas me contestaron que también debería estar feliz por haber podido ver a “Changmin oppa” y que era una suertuda. Es verdad, también eso me puso feliz, pero es que cuando estoy sólo nada mas pienso en Yunho.


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Días después fue mi verdadero cumpleaños y para no variar, no tenía trabajo. Y es que desde hace tiempo que nuestras actividades son frenadas por razones tontas, pero aun así en este momento Junsu volvió a concentrarse en Mozart y se encuentra en ensayos ahora mismo, mientras que Yoochun está en planes para un nuevo drama. Y yo, pues aquí, revolcándome en mi soledad mientras juego con un video juego de Junsu donde me matan una y otra vez por ser malísimo. Es otro de “esos” días, mi soulmate suele decirme que es como padecer la regla, solo que es peor conmigo porque no me pasa solo una vez al mes.

Pero el colmo de esto es que según yo mismo no debo llorar, y parece que es como un candado, porque realmente lo intente y no puedo. No se siente nada bien estar tan deprimido y no poder expresarlo como había creído, desde que paso toda la separación me había vuelto muy sensible y todo me hacia derramar lágrimas, me desacostumbre a ser el “Hero” de antes, y de repente, así de la nada por un pensamiento tan simple como el que tuve aquel día en mi auto, volví a ser aquel chico de ojos fuertes.

Apagué el juego y me acosté en mi cama mientras me colocaba mi reproductor para poder escuchar música, cuando de pronto siento el vibrar de mi celular a un lado de mí. Era Junsu que decía que no podía llegar a casa, y que lamentaba no poder estar conmigo. Suspiré. De todos modos nunca festejamos este día, ¿de qué se preocupa?.

Más tarde volvió a sonar, pero esta vez era una llamada de Yoochun.

- ¿si?- dije al contestar.

- Jae hyung…- esta con alguien, sino solo me llamaría por mi nombre como de costumbre, debe estar aun con el productor- saldré a cenar con los de producción y con algunos del elenco que ya han sido seleccionados ¿quieres venir? Me dijeron que estaba bien si te invitaba- ¿estás hablando en serio? Estoy deprimido y en pijama, creo que debe saber la respuesta sin preguntarlo.

- no gracias Chunnie, estaba a punto de dormirme y no tengo muchas ganas de salir- no quisiera ser grosero, pero me da una inmensa pereza tener que cambiarme y hablar con gente nueva este día.

- ¿estás seguro?- como que mi color de pelo natural no es el que traigo ahora mi querido amigo.

- sí, estoy seguro.

- está bien… ¿no quieres que te llevé algo de cenar cuando regrese?- creo que no hace falta, como Junsu no vino y el tampoco, quedó mucha de la comida que cociné para los tres.

- no, sobro mucha comida de esta tarde, estoy bien- mustió un sí por el auricular antes de despedirse- diviértete- le dije antes de que ambos cortáramos la llamada- haaa… mamá tenía razón, tal vez debí ir a su casa…- pero ya festejé mi cumpleaños no entiendo porque celebrar dos fechas, sin embargo ¿Por qué será que me siento tan solo?

Miré hacia donde estaba mi computador, sobre él había pegado la foto que tomé a Yunho y Changmin después de haberla impreso. Me levanté y la tomé entre mis manos, se me formó un gran nudo en la garganta y sin embargo nada corrió de mis ojos… con ella entre las manos me tumbe en mi colchón de vuelta y ahí le di la bienvenida al mundo de los sueños…

El sonido de la puerta me despertó, alguien estaba tocando con fuerza. Seguramente Yoochun olvido las llaves, o tal vez fue Junsu. Mi estomago rugió, me acosté sin cenar. Sin darle importancia fui a la puerta a abrir, no sin antes dejar en mi escritorio la foto, un poco arrugada porque dormí sobre ella, pero qué más daba, podía volverla a imprimir.

Abrí mientras me preguntaba qué hora era y tallaba mis ojos a la vez.

-voy a tener que pegarles las llaves al trasero a ver si así no se les…- me vi interrumpido al ver a un hombre con gorra y lentes frente a mi puerta. ¿Por qué el portero dejo entrar a alguien así?

La persona se acercó más a mí aprovechándose que estaba en shock, pero dejándome ver su cara.

Yunho… me dijeron mis ojos.

-Yunho…- repetí en voz alta mientras el nudo en mi garganta regresaba rápidamente.

- sé que te dije que no volveríamos a vernos hasta ser DBSK de nuevo, y que lo prometí, pero es que pasar la navidad y tu cumpleaños sin ti fue un infierno- sus manos fueron a dar a mis hombros- además me enteré por un foro de fans donde vivías… se que esta no es la fecha que celebramos, pero ya que no estuve ese día, no quería que se me pasará en esta ocasión… - en ese momento no lo pude soportar más, el agua me dificultó mi visión…

- Yunho… Yunho…- solo pude decir, y al notar que las liquidas gotas empezaron a caer, me abrace fuertemente a él, dejando que mis lagrimas cayeran en su hombro de nuevo.

No me di cuenta cuando nos metimos de lleno al apartamento, nos sentamos en el sillón y de toda las veces más que repetí su nombre mientras lloraba y lo abrazaba.


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Desperté dándome cuenta de que estaba en mi habitación. Me entristeció el hecho de que todo haya sido un sueño. Realmente quería ver a Yunho en mi cumpleaños, aunque sea este día. Me levanté y al mirarme al espejo me percate de que había llorado de verdad. ¡Maldición! Pensé, otras lágrimas que desperdicie, otras que se alejan de mi Yunnie.

- tomé una camiseta prestada…- escuché a mis espaldas- la otra estaba mojada y no quiero pescar un resfriado…- me di media vuelta encontrándome con aquel al que quería ver, me reí de su comentario antes de decir su nombre como solía hacerlo antes “Yunhoahh”… después solo me lance a sus brazos y lo besé como nunca, mientras sus manos que tanto amaba me sostuvieron a tiempo a pesar del sorprendido Yunho que recibió con dificultad mi contacto.

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