Capitulo 5 Reencuentro
Me hierve la
sangre de sólo pensar en lo que hice... Siento mi latir a mil por hora, de
nuevo huí como un cobarde, se supone que sólo debía hablar con él, pero... El
deseo me domino...
Estoy
asustado de mi mismo y lo que sería capaz, si en ese momento Jaejoong no me
hubiera detenido, seguramente lo hubiera poseído de nuevo hasta que me saciara
de su cuerpo. "Eres un buen hombre"
me dijo, " ja" pienso ahora
con sorna, si eso fuera verdad, esto no estaría sucediendo, lo del hotel no
hubiera sucedido tampoco y mis pensamientos estarían lejos de él...
De su
caminar... De su mirada intensa... Su cara perfecta, sus ojos negros, su piel
pálida y suave, sus labios pequeños y abultados... Su lengua que es manejable
una vez entras en contacto con ella...
No, no debería
tener ese pensar, este sentir, que a pesar de que estoy arrepentido, hay un
impulso que me tienta a regresar. Quiero regresar.
Me metí al
baño del edificio parando frente al lavado, donde me eche agua en la cara hasta
escurrir, intentando que mis pensamientos se enfriaran o que se fueran con la
caída del agua hacia el caño. Empapado casi hasta los hombros me detuve y mire
mi reflejo detenidamente: en mi labio estaba su mordida, por la cual tuve que
mentir a mi familia y amigos, y ahora había marcas rojizas en mi cuello, recién
hechas por los labios de él. Respire hondo antes de tomar un poco de papel para
secarme; cuidadosamente seque la parte del cuello, evitando maltratar más las
marcas, pidiendo que por favor se borraran de una vez por todas; seguí con mi
rostro, igual de lento y pausado, después de deshacerme del papel me sacudí el
agua de mi cabello enérgicamente y en vez de salir me metí a un cubículo
haciendo tiempo para que la evidencia de mi estupidez desapareciera por
completo. Una vez calmado decidí que era inútil seguir dentro así que salí,
echándome una mirada de reojo en el espejo antes de salir pude notar que la
evidencia se estaba yendo, pero sin embargo seguía ahí...
Di unas
vueltas por la cuidad, sin ningún rumbo en realidad, hasta que afligido por el
hambre me pare en una cafetería, ordene con tanta inercia que no supe ni que
pedí, pero agradecí que un café hubiera estado dentro de mi elección y lo tomé
antes de probar bocado. Buscaba a mis lados algún lugar donde pudiera ver mi
reflejo, sentía que las personas que me miraban lo hacían viendo mis marcas,
descubriendo mi secreto, poniéndome nervioso hasta el grado que me levanté y
refugie en el baño del lugar. Mi pulso desaceleró una vez note que mi
preocupación fue en vano, las marcas se habían ido. Lave mis manos y me fui a
mi puesto. Comí más tranquilamente después de eso y al terminar, el brillo de
mi anillo de compromiso llamo mi atención...
Go Ah Ra...
Pensé
mientras admiraba el objeto que apretaba mi dedo anular izquierdo. Su nombre no
me había sonado tan lejano antes, ajeno a mi pensamientos y emociones; el dueño
actual de mis preocupaciones y mi entera atención era Jaejoong.
Jaejoong...
Kim Jaejoong...
Si, de él,
embriagadoramente él, entrando en el café, sentándose a mi lado, tomando mi
mano, acariciando el dorso de ésta con su delgado y blanco pulgar, haciendo que
me hormigueara la piel del deseo de besarlo...
Jaejoong...
Cerré los
ojos con un suspiro, escuchando como en algún lado un poco de agua era
derramada... Me hizo tragar profundo la sensación de su presencia cerca y
cuando abrí los ojos note que realmente sólo había sido un producto de mi
imaginación y deseo.
El no estaba
ahí...
El anillo
brilló aprisionándome en la razón... Recordándome que era incorrecto estar
haciendo esto y más a alguien tan especial como lo era Ah Ra. No podía casarme,
no así, con el nombre de Kim Jaejoong grabado en el pensamiento y con esos
deseos de buscarle con urgencia. Tome mi celular y de prisa contacte con mi
hermano.
-hyung, como
has estado?- pregunto al contestar.
-puedo
quedarme en tu departamento hoy?- le dije sin responder, el guardo un segundo
extra de silencio del necesario y me contesto afirmativamente, le colgué sin
decir ni una palabra más, seguro intuyo algo porque no protesto cuando a los 15
minutos después estuve frente a su puerta.
-voy a
cancelar la boda...- dije aún en el umbral. Por un segundo le tomaron
desprevenidas mis palabras, haciendo que sus pequeños ojos adquirieran un mayor
tamaño, luego, pasada la sorpresa se apartó para dejarme entrar y serenamente
me guió hacia la sala miniatura que su departamento podía permitirle. Tomamos
asiento uno frente a otro, yo en sillón y él en un puf que ya tenía más que
grabada su forma.
- ya te dije
que te dejarás de estupideces- me dijo algo más que molesto, yo suspire
hondamente.
- no son
estupideces Changmin, lo que está pasando es muy serio- le dije recargando me
de lleno en el acolchonado del mueble.
-has
conocido a tu novia por años y me vienes a decir que por culpa de la aventura
de una noche que fue por culpa del alcohol va a ser suficiente para dejarla?-
dijo sorprendido e incrédulo, esperando por mi respuesta, seguro de que yo estaba
equivocado, pero no, el día de hoy estaba sobrio cuando lo bese, cuando sentí
su piel, y fue mucho más intenso de lo que recordaba. Negué con la cabeza pero
no para darle la razón.
- el día de
hoy, no estaba ebrio...- pronuncie sin mirarlo a la cara, pero pude sentir sus
ojos sobre mí que me taladraban exigiendo una explicación a mis palabras
anteriores- fui a hablar con él como me dijiste y parecía una buena idea, me
disculpé, pero no supe que más hacer y cuando menos pensé... Nosotros ya
estábamos uno sobre el otro- tome mi cara entre mis manos sintiéndome como una
basura, por ahora a la persona que menos quería ver era a mi prometida pero más
tenía que ver con lo canalla que me sentía a cualquier otra cosa; sin embargo
Jaejoong seguía menguando en mis pensamientos, él no era culpable de lo que
pasaba y por esa razón quizá no lo odiaba, pero lo que más me asustaba de mi
sentir era el anhelo de estar junto a él.
-¡....hyung!-
la voz de Changmin me interrumpió de mis cavilaciones- ¿acaso lo hiciste de nuevo?
-no-
respondí entre tranquilo y decepcionado, porque sentí como si me atravesara una
aguja en el pecho al recordar el porqué, Jaejoong me freno y me dijo que era un
buen hombre...
¿Será
verdad? No lo creo, no después de lo que ha pasado, tal vez nunca lo he sido,
tal vez nunca he amado a mi prometida, y lo que he estado haciendo hasta ahora está
equivocado. Escuche a mi hermano decirme algo más, pero lo ignore aún sin
querer, me empecé a ahogar en mis pensamientos, toneladas de agua me
sumergieron en un limbo de dudas.
¿Sería
verdad que no era amor? Hasta hoy voy cayendo en la cuenta de mis acciones, ¿cuántas
veces le dije "te amo" sin que fuera una contestación a su propia
declaración? ¿Cuántas veces la bese y sentí que me derretía de deseo por ella?
¿Cuándo realmente fui yo quien tomo la iniciativa en una decisión importante
que tuviera que ver con ambos?
Cuándo le
propuse matrimonio... ¿Porqué lo hice?
Porque era
lo que esperaban de mí... Porque ya era hora de sentar cabeza... Porque era lo
correcto... Porque era lo que seguía... Porque Ah Ra lo deseaba... Y yo quise
complacerla...
Ella me hace
feliz, me da seguridad y una confianza que no tengo con nadie, pero Jaejoong...
Jaejoong me hace vibrar, me hormiguea el cuerpo de lo intensa que es su marca
en mí... Me hace revolotear las mariposas que creía no tener en mi estómago y
me hace sonreír solo con pensar en que pronto sabré de él...
Quiero verle...
\\\\\\\\\\\\\\\\\\\
-Yunho...¿qué
pasa?- escuche su dulce voz femenina a través de la línea telefónica- ¿porqué
no has venido a casa?- cuestiono y escuche la preocupación en su voz, cada vez
me sentía más miserable- estuve llamándote al móvil, pero no contestaste- tenía
el derecho a protestar y exigir explicaciones, pero yo no podía dárselas en
este estado.
-lo siento
Ah Ra...- suspire y revolví mis cabellos de la frustración, estábamos a poco
tiempo de la boda- hoy me quedaré con mi hermano, mañana hablamos- dije y
escuche una protesta, pero corte la llamada antes de si quiera averiguar de qué
se trataba.
Me acosté el
piso donde momentos antes mi hermano había puesto un fotón para mí y seguí
recapacitando, aunque no tuve éxito porque mi corazón y mi mente vagaban hacia
el mismo rumbo y la boca de Jaejoong se dibujaba en mis pensamientos, curveando
esa picara sonrisa con la que a diario me decía "buenos días". Paso
un buen rato antes de que pudiera siquiera pensar en dormir, y sólo pensar, porque
no podía pegar ni un ojo. El cuarto vacío me tenía al tanto de cada mínimo
sonido a mí alrededor, como el crujir de la madera y el reptar de algunos
insectos. Todos tan tranquilo que parecía un sueño; el vibrar insistente de mi
celular me indico que estaba aún consciente y sin ganas lo alce al alcance de
mi campo de visión.
Kim Jaejoong...
Me
anunciaron las letras. En un salto inconsciente y desesperado, atendí
torpemente la llamada.
- d..diga-
pregunte inseguro, pues temía que el nombre sólo había sido un retazo de mi
necesitada imaginación. La persona del otro lado de la línea espero un momento,
que se me hizo eterno, para hablar.
-Yunho shi?-
su voz denotaba una carga de emociones difíciles de descifrar, pero lo que si
me dio a entender es que estaba, al igual que yo, perturbado profundamente por
estar en estas circunstancias, ahogado entre la razón y la corriente de los
deseos propios que pugnaban el salir corriendo para encontrarle- lamento
llamarte a estas horas- dijo como para aplazar la conversación, lo sé porque
realmente la hora era lo menos que nos preocupaba a ambos. Después hubo otro
silencio y tuve la impresión de que no sabía exactamente porque había marcado y
quizá iba a colgar.
-
Jaejoong...- dije. Sonó como en mis pensamientos, sin formalidades ni nada de
por medio, esa alusión fue tan íntima que estoy seguro que sintió los mismos
escalofríos que yo experimente en mi espalda.
-Yunho-
respondió con la misma complejidad. Y de nuevo otro escozor me recorrió- yo...
Quiero verte- aunque era hasta cierto punto una declaración muy fuerte, esta fue dicha de
manera tímida y sumisa. Él quería verme como yo a él. Mi corazón con esa simple
afirmación empezó a golpetear con fuerza, mis piernas se tensaron, preparándose
para una carrera de aquí hasta el fin del mundo si fuese necesario y mi mente
olvidó donde estaba.
- yo tampoco
he podido dejar de pensar en ti - le dije. Palabras tan cursis nunca habían
sido mi estilo, salido de mi boca menos y tan fácilmente como decir
"hola"- ... y quiero verte también- declare como si no pudiese
esconderle nada, como si fuera tan obvio para Jaejoong como si el mismo lo
pensase. La conclusión era única- ¿dónde estás?
&&&&&&&&&
Sucedió a
manera de impulso, la llamada, la salida y por último haberlo recogido de su
casa a altas horas de la noche. Tuve tiempo para arrepentirme, mientras
abandonaba a escondidas el departamento de mi hermano, durante el trayecto en
auto y justo ahora mismo que tenía un rumbo nulo con Jaejoong como pasajero.
Estar nervioso era poco decir y al tenerlo cerca la imperiosa necesidad de
tocarlo competía con el instinto de alejarme para evitar el hacernos daño. Pero
henos aquí seguía diciendo mi
conciencia.
- Yunho... -
llamo mi pasajero- para el auto por favor- lo pidió de modo suave, como para
decirme algo importante, se le veía nervioso porque jugaba con los dedos de sus
manos. En cuanto encontré un lugar donde aparcar, hice caso a su mandato,
segundos después sentí la carnosidad de sus labios sobre los propios. El beso
tímido que me dio no era parecido ni de cerca a los anteriores que habíamos
compartido, pero removió más que los otros. Era obvio, estábamos dando un paso
más allá de lo permitido, sin alcohol, sin nada sobre nuestras conciencias, La
situación entera era a posta y más que bien pensada. Se separó de mi y se
recargó en mi pecho, dejándonos a los dos dentro un denso silencio que permitió
analizar la situación. El manto de oscuridad que permitía la noche era un gran
escondite para ambos, pero en vez de pensar, seguí concentrado en la imagen que
me daba el momento; ambos, en el auto, abrazados y de cierto modo decididos.
Cada paso era dado con extrema precaución, desde el permitirme tomar su mano y
envolverlo con aún más firmeza entre mis brazos.
¿Estaré amándote Jaejoong ? Le pregunte
mentalmente como si realmente me pudiese escuchar, y el devolvió la mirada
hacia a mí como si lo hubiera percibido. Acaricio mi barbilla con la punta de
los dedos y sonrió.
- estamos
aquí y no sé qué decir...- hablo de pronto sacándome del trance de su tacto-
... Sólo... Quería verte en serio...- su mirada pareció perdida, como si
temiera, y claro que había que temer, pero en el momento no se querían venir
las razones a mí.
- no digas
nada...- le respondí y de nuevo nos junte en un distinto y lento beso que poco
a poco fue tomando más fuerza.
Después de
eso las cosas se empezaron a poner demasiado intensas dentro del auto, por lo
que decidimos parar en un departamento que Jaejoong tenía cerca. Lo bese contra
la puerta, en el sillón de la sala, en el pasillo, en el umbral de la recámara
y por último sobre su cama misma. Parar nunca fue una opción, lo note cuando
sólo existió Jaejoong en mi memoria, entre mezclada con otras cosas que no
entendí, como si todo fuera nada y sólo hubieras sido yo y el juntos a cada
momento, y vi al Jaejoong niño, al adolescente y al hombre, siempre sonriendo a
mi lado. La ropa cayó al piso sin hacer ruido alguno y cuando menos pensé ya no
había nada que tirar; abrace su pecho mientras besaba cada parte, tan pequeño
dentro de mi brazos. Me dedique a amarle cada parte del cuerpo como nunca lo
había hecho con nadie y él se entrego a mí dándome su mejor repertorio de
caricias con la yema de sus dedos y con sus sonidos de placer. Ese giro nuevo
me dio tiempo de conocerlo mejor, porque contrarió a lo que cualquiera pudiera
pensar hablamos, de nada realmente, trayendo anécdotas sacadas de los
recuerdos, dándome cuenta de que era como lo imaginaba, un poco pícaro y
rebelde, pero en un envoltorio cubierto de amabilidad, sinceridad, misterio y
justicia, a veces hablaba de más, sin realmente decir nada y yo lo escuchaba y
reía tomando a veces bromas de sus bromas. Hablamos tanto que sentí días pasar
y después con un sólo beso me trasformo en ese Yunho que quiere más. Así qué
culminamos la noche teniendo relaciones, pero fui feliz, porque no sólo me
sentía completo al estar a su lado, si no que me descubrí conociéndolo desde
siempre, feliz de tenerlo a mi lado y me decidí a conservarlo a como diera lugar a partir de ahora. Es como si una vez lo
hubiera perdido y lo acabara de encontrar...
-Yunho...-
el tono empleado me dio mala espina- ahora realmente tengo mucho miedo de
hacerte daño...- no me quedo claro porque exactamente dijo eso pero me quede
esperando a otra aclaración que me ayudara a comprender- creo que si eso
sucediera, una parte de mi iba a morir para siempre- estaba tan triste que me
apeteció totalmente abrazarlo- esta sensación da mucho miedo Yunho... - no había
dejado de mirar concienzudamente el techo- pero no puedo... No, no quiero dejar
de sentirla...- sus miedos eran distintos a los míos e iguales, pero notaba
como para Jaejoong yo era alguien que él debía de proteger de si mismo...
- no hay
seguridad en nada Jaejoong- le dije- la probabilidad de hacernos daño
mutuamente esta presenté, pero no me importaría entregar mi alma con tal de
verte siempre sonreír- le tome el rostro y lo bese suavemente, pareció lleno de
culpas y de sus ojos se asomaban lágrimas.
- yo haría
exactamente lo opuesto- me dijo- prefiero dejar de existir a que alguien tome
tu alma- me dijo escondiéndome su rostro en un abrazo que sentí posesivo pero
con mucha necesidad de saber que estaba ahí a su lado. Me reí.
- que
conversación más extraña- le dije mientras lo separaba para verle- te aseguro
que a partir de hoy es imposible que te separen de mi lado, ahora que ya te
encontré...- extrañamente esas palabras aseguraron el trato, la luz de la
mañana ya entraba y le vi en los ojos un bailar entre la duda y la confianza,
sabiendo que me creía, pero el mismo se preguntaba el porqué. Lo abrace de
vuelta para quitar cualquier duda… mi yo actual, ya estaba decidido…
Espero lo hayan disfrutado!! gracias por seguirme a pesar de todo xD chao!!! espero pronto pueda actualizar, tengo otros empezados, me tomare 5 minutos milkiway, mandare al diablo el chocolate y en vez de eso continuare con los fics xD (me pregunto si entenderan la referencia del comercial O_O ojala y si)....chao nos leemos luego!!
5 comentarios:
A veces el amor mas renegado al principio, es tan fuerte cuando se acepta, que bueno que Yunho no esta poniendo trabas a lo que siente por Jae, lo malo es que si Jae no es humano ¿que va a pasar con su relación? espero que les den una oportunidad de estar juntos.
Waaaaa
Jaejoongie pues tiene miedo porque el jamas ha sentido algo como ese sentimiento, y mas siendo un demonio y tiene temor de lastimar a yunho porque ahora ambos se han dado cuenta que sienten lo mismo y no creo q solo sea lujuria y pasion hay mas.
Yunho tendra q cancelar su compromiso y terminar con ah ra, porque es claro q no la qiere como a jae.
Y junsi xD seguro tomara una prueba d como jae se siente, porque capaz le pasa eso con yoochun
Actualiza TnY
por fin jae se ha dejado llevar por lo que siente por yunho y ojala y lo conserve ha su lado y que no lo lastime no creo que lo haga pero que lo ame no creo que este mal total los dos sienten amor el uno por el otro que alce lo malo de jae y que siga sus sentimientos por yunho y adelante a gozar de su amor claro yunho que termine su relación que lleva con su novia para que no se siga ilusionando con su boda que al final no se realizara ha y por favor actualiza si tardas bastante y lo dejas muy emocionante por fa si gracias
Ahora Jae conociendo el amor con Yunho no quiere servir al diablo con la lujuria,que podrá hacercontra eso. Estoy intrigada, espero que pronto actualices, esta muy interesante y emocionante por saber lo que va a pasar. Gracias
Continua porfi,estoy impaciente .la historia es muy bella.
Publicar un comentario